LA TECNOLOGÍA EN EL MUNDO GLP
El GNC (Gas Natural Comprimido), fórmula química CH4, es un combustible ideal, abundante en la naturaleza como gas natural, prácticamente listo para el uso y limpio. El gas natural también es el único combustible fósil existente en Italia. De hecho, el 15% de la demanda italiana está cubierto por los yacimientos nacionales. La combustión de GNC origina emisiones contaminantes muy inferiores a las del gasóleo y la gasolina y no genera partículas ni residuos de combustión. Además, por su composición química, el GNC produce hasta el 25% menos de CO2, reduciéndose de esta manera la formación de ozono en la atmósfera. Por este motivo, al definir el plan de reducción de los gases de efecto invernadero según el Protocolo de Kyoto, la Dirección General de Energía y Transporte de la Unión Europea previó una cobertura, con el uso del GNC, de hasta el 10% del mercado europeo de los combustibles para el año 2020. En Italia hay más de 900 estaciones de abastecimiento de GNC, cada vez más, en virtud de la creciente sensibilidad medioambiental, y más de 650.000 vehículos con este tipo de alimentación.
Pueden convertirse a GNC todos los automóviles alimentados por gasolina dotados de sistema de alimentación por carburador y de inyección, incluso con silenciador catalítico, y homologados hasta Euro 6. Hay a disposición sistemas de conversión a GNC también para algunos motores de inyección directa.
Un ahorro considerable en costes de combustible (más del 65% respecto de la gasolina). Para calcular la conveniencia económica, debe considerarse que una bombona de 100 litros puede contener aproximadamente 17 kg de GNC a una presión de 220 bar y que con 1 kg de gas se recorre la misma distancia que con aproximadamente 1,7 litros de gasolina. Una mayor autonomía, en general de 300 a 400 km, gracias al añadido de las bombonas de GNC. Menores emisiones, que normalmente garantizan la circulación de vehículos alimentados por GNC aun en días con numeración de matrícula alterna o limitaciones de tráfico. Los vehículos alimentados por GNC reducen en más del 20% las emisiones de CO2, contribuyendo a reducir el efecto invernadero. La combustión de GNC no produce residuos carbonosos (que provocan el ennegrecimiento del aceite de motor). Por este motivo, el aceite de motor en los vehículos alimentados por GNC se presenta límpido y con sus propiedades intactas aun después de muchos kilómetros, lo que contribuye a mejorar el rendimiento y a limitar el desgaste del motor.
El nivel de seguridad de un vehículo alimentado por GNC es equivalente al de un vehículo alimentado por gasolina o gasóleo. Los sistemas de conversión que se instalan en Italia en la actualidad responden a la normativa europea ECE R110, que garantiza estándares de seguridad muy elevados, definidos sobre la base de especificaciones internacionales y pruebas (de choque, de incendio del vehículo, etc.) extremadamente severas.
El GNC tiene características intrínsecas que lo hacen más seguro que otros combustibles; por ejemplo:
es más liviano que el aire y, en caso de fugas, se dispersa hacia arriba y se volatiliza, no se estanca al nivel del suelo. Por eso, desde 1986 los automóviles alimentados por GNC tienen acceso a todos los lugares a los que tienen acceso los automóviles a gasolina o a gasóleo, incluso cerrados o subterráneos;
es necesaria una concentración del 5% de GNC para que la mezcla con aire resulte inflamable, mientras que en el caso de la gasolina es suficiente el 1%;
la temperatura de autoignición de una mezcla de aire y GNC es de 595 °C, más del doble que la mezcla de aire y gasolina vaporizada (270 °C);
el circuito de alimentación de gas de los vehículos está diseñado, y se prueba durante la instalación, para garantizar la estanqueidad total bajo presión, y no genera fugas de gases o vapores ni siquiera durante el abastecimiento;
las bombonas de GNC se homologan y prueban según normas muy estrictas. En definitiva, los sistemas de GNC modernos son totalmente seguros. Hoy en día, los componentes Lovato Gas ya vienen instalados de fábrica o son recomendados por numerosos fabricantes de automóviles.
Con los modernos sistemas de inyección Lovato, todo se automatiza. El conductor sólo debe llenar el depósito de gas, pulsar la tecla de conmutación y… ¡empezar a ahorrar!
Para garantizar el buen funcionamiento a lo largo del tiempo, el sistema está sujeto a controles periódicos (ej. sustitución del filtro) según un plan de mantenimiento programado cada 10-20.000 km. Los trabajos de mantenimiento generalmente son realizados por el taller en concomitancia con los controles regulares del automóvil.
La asistencia es posible en los revendedores oficiales y en los talleres autorizados Lovato Gas de Italia y el resto del mundo. Lovato Gas cuenta con distribuidores en todos los países del mundo.